Radio Nacional | De aquí, para todo el mundo

14.07.09 - Argentina.- Un modelo de globalización, pero romántico, a la vieja usanza: en el estudio Niní Marshall de Radio Nacional, locutores argentinos y extranjeros conducen programas con contenido local que -vía onda corta- se transmiten para el exterior y llegan a rincones impensados como Groenlandia o Ubekistán.

Fuente: Clarin.com

En siete idiomas (castellano más inglés, italiano, francés, alemán, japonés y portugués) y desde hace cinco décadas, la emisora diseña programas y los difunde a través de diversas fre cuencias. El servicio, que fue bautizado RAE (radiodifusión argentina al exterior) sobrevive como en una cápsula del tiempo, justo en épocas donde el éter salta con facilidad las fronteras gracias a Internet.

"Es como nuestra embajada radial argentina en el mundo. Pasamos mucha música local, folclore y tango. Nos escuchan, por lo general, oyentes de 30 a 50 años. Y en Japón, gente nativa de allá fundó un club de oyentes de RAE", cuenta el director del servicio, Luis María Barassi, un apasionado del dial que jura que "la onda corta no es anacrónica". ¿En pleno siglo XXI no lo es? "Los países más desarrollados la mantienen aún como un vínculo de comunicación importantísimo. Basta ver la importancia que le dan cadenas como la BBC para comprobarlo", esgrime.

El programa hablado en japonés, por ejemplo, abre con el himno argentino, prosigue con los datos del tiempo en nuestro país ("a ellos, curiosamente, les importa muchísimo cómo está el clima acá", aseguran) y puede continuar con La última curda de fondo, mientras el locutor suelta curiosidades del Obelisco porteño y efemérides varias. Un tono formal que podría remitir a la radio de los '40 y '50.

Al frente del micrófono se sientan Takuma Minami, un japonés oriundo de Kioto, y Marcelo Carballal, nacido en Montegrande pero con una década vivida en Oriente. "Yo tenía allá una empresa, pero me cansé un poco de esa vida y viajé por Sudamérica para limpiar el alma. Al llegar acá con el corralito, me aconsejaron que vivir aquí sería bueno económicamente. Y mediante la Embajada en Japón entré a RAE", explica Minami, ese presentador proveniente de un "orden tal" que se enamoró del "desorden" rioplatense.

Entre los programas en siete idiomas, son 16 horas de transmisión al exterior por día. Tentador pensar teorías sobre una radio estatal que propaga noticias oficialistas al mundo... Pero su director es terminante: "No hacemos política. A la gente de afuera le interesa mucho la cultura argentina y eso es lo que buscamos de alguna manera difundir".

A tono con ese dejo nostálgico que propone el servicio, llueven las cartas y los mails de los radioescuchas extranjeros. Y una carpeta que duerme en las oficinas de Nacional da fe: papeles atiborrados de simbolitos orientales se traducen en felicitaciones y previsibles lamentos por las interferencias en la señal. Una carta de un holandés estudiante de castellano sintetiza esa misión para algunos tan pasada de moda: "La onda corta -dice- hace amigos".

Fernando Bravo: "A Carrizo no le llego ni a los botines"

13.07.09 - Argentina.- Lo considera uno de sus referentes, junto a Fontana y Mareco. Creció oyendo radio y en su casa compraron un televisor cuando él debutó en "La campana de cristal".

Como quien se anima al juego de la memoria —ése en el que, entre muchas cartas tapadas, hay que descubrir cada par escondido—, su relato, solito, va soltando pares de situaciones que confirman su primera frase: "He sido una proyección más o menos fiel de lo que era cuando tenía 10 u 11 años". Y, entonces, detenidos en el camino que ahora repasa, aparecen guiños entre el niño que fue y el hombre de radio que Fernando Bravo quiso ser, como cuando cuenta que la revista El gráfico del '64 en la que aparecía como ganador de una regata, tenía en tapa a Luis Artime, el goleador de River que él coleccionaba en figuritas. O como cuando recuerda que en vez de lamentar que en su casa no hubiera televisor, le encontraba, sin buscarlo, su encanto a la radio, sin sospechar entonces que el oyente de San Pedro se haría oír más allá de la propaladora.

Fuente: Clarin.com

Con 40 años de oficio y una voz que domina a su antojo, Bravo asoma como el mejor entrevistado para desgrabar: ninguna respuesta se pierde en los laberintos de las palabras. Cuando empieza a contestar pareciera saber cuándo y cómo va a cerrar la frase. Jamás una conjugación errónea ni un concepto inconcluso. Y, de yapa, los tonos.

"En mi época, para llegar a laburar de lo que laburaban (Antonio) Carrizo, (Cacho) Fontana o (Juan Carlos) Mareco, que eran mis referentes, había que hacer el curso de locución. Y hoy, muchos chicos creen que hay otros caminos. Seguramente los habrá porque la profesión se ha desregulado mucho, pero la formación sigue siendo importante. Se nota cuando ponés énfasis en el manejo de la voz, de las inflexiones, en el respeto por las eses... El buen decir y el cuidado del idioma son zonas que no resigno y eso que a Carrizo no le llego ni a los botines, por ejemplo".

Hijo de un vendedor de autos que tenía una estación de servicio y de una profesora de piano que "le enseñó a tocar a medio San Pedro", reconoce que tuvo "una infancia muy feliz, en la que me tuve que entretener bastante solo. No tuve los vicios del hijo único. Vivíamos en una casa muy chiquita, sin patio, así que el patio era prácticamente la calle. Me recuerdo mucho jugando en la vereda, andando en bicicleta por el pueblo, jugando a la pelota". Dice que el fútbol "quedó como una anécdota porque no era bueno. Y a fines del 76, cuando estaba en Rivadavia, me anoté en un torneo interradial: un sábado a la mañana fui a jugar y me quebré y tengo dos clavos en la pierna derecha y ahí abandoné para siempre".

El deporte, sin embargo, lo contó como "jugador de pelota a paleta, de básquet, de tenis... pero en lo que más me he destacado es en el yatching". Si bien en parte se hizo de River para "llevarle la contra al viejo", que era de Boca, el fútbol los unió en instantáneas que Bravo no olvida: "La primera vez que me llevó a una cancha fue en Rosario, para ver Central-Boca, un día muy lluvioso. Y la última vez que fuimos juntos fue en el Mundial 78".

Emotivo empedernido, se ilumina cuando evoca viejas postales que ni siquiera el tiempo arruga: "Mi viejo me enseñó a manejar a los 12 años y me hizo descubrir muchos secretos de los autos", dato que convirtió en beneficio cuando debutó frente a un micrófono relatando carreras en Radio Argentina. Nacido el 20 de abril del 44, a los 20 se anotó en Ciencias Económicas —a pesar de haberse llevado siempre matemática— y al año abandonó la carrera para sacarle punta a esa voz que había estrenado públicamente a los 15 en la propaladora del pueblo. A los 23, se instaló en una pensión de Buenos Aires y estudió en el ISER, y en el 69 dio una prueba —que aprobó— en Canal 13 para La campana de cristal: tuvo que improvisar una entrevista a un supuesto pianista y a un científico (interpretado por Julio Lagos).

Ahí sí, entonces, sus padres decidieron comprar un televisor. Más allá de sus muchos trabajos —como Siglo XX cambalache, 20 mujeres o Mesa de noticias— siente ahora que "puedo vivir sin la televisión. Sin la radio no sé... la radio es mi nave insignia", admite el conductor de Bravo Continental (de 13 a 17 por Continental), un magazine vespertino en el que combina su pasión por la música, las noticias y su humor de chistes cortitos y al pie.

Casado con la productora Andrea Montaldo, padre de tres hijos y abuelo de Santiaguito —el nene de 3 años que suele ponerlo en jaque frente a la tecnología—, entiende que "la tele ha cambiado algunos códigos y uno, a los 65 años, está resistiéndose a resignar". Palabras del mismo hombre que, a cuento de la madurez, asegura que "ya no me ahorro ningún tipo de gesto que me permita revelar lo que pienso de una persona. Tal vez de joven me he bancado algunas cosas, que ya no. Hay una canción del Nano Serrat que dice vestido para la ocasión. Yo ya no me visto para la ocasión".

JKV REcomienda | Música para el fin de semana

10.07.09 - El viernes anterior hablámos y recomendábamos a Brian Jones, uno de los tantos "rockers" que siguió la premisa "sexo, drogas y rock & roll". Esa misma fecha, pero dos años más tarde, fallecía otro ícono del género: James Douglas Morrison (n. 8 de diciembre de 1943, Melbourne, Florida, m. 3 de julio de 1971, París, Francia), mejor conocido como Jim Morrison. Poeta, cantante y actor estadounidense, célebre por ser el vocalista del grupo de rock The Doors.
Se ha dicho mucho sobre Morrison, su adicción a las drogas, sus letras, su indisciplina, etc. Lo que no se puede discutir es su arte, su poesía y su música.
En la vasta discografía de los Doors, encontramos innumerables exitos. Era muy difícil hacer una selección. Pero nos decidimos por este clásico "Roadhouse Blues" del año 1970 extraído del álbum "Morrison Hotel", donde se lo puede ver en todo su esplendor. Que lo disfruten!!!


Dos fármacos antitabaco deberán incluir una caja negra con información sobre sus riesgos

10.07.09 - Madrid. Un recuadro negro en los envases será la forma en la que a partir de ahora los dos fármacos más utilizados para dejar de fumar -la vareniclina (comercializado como Chantix en EEUU y Champix en Europa) y el bupropion (Zyban)- informarán sobre sus posibles riesgos, tales como que aumentan el riesgo de cometer suicidio y de experimentar comportamientos agresivos, según acaba de comunicar la Agencia estadounidense del Medicamento (FDA).

"Las personas que estén tomando estos medicamentos y experimenten cambios serios y poco frecuentes en su comportamiento o sientan ganas de dañarse a sí mismos deberían dejar de tomar inmediatamente el fármaco y consultar con el médico. Asimismo, los amigos o familiares deberían estar atentos a cualquier cambio de este tipo", señala en un comunicado la FDA, que obliga a las farmacéuticas que comercializan estos productos -Pfizer (vareniclina) y Glaxosmithkline (bupropion)-, a incluir la famosa 'caja negra' (la llamada 'black box' en inglés), la máxima advertencia sanitaria para un fármaco.

Fuente: ElMundo.es

La relación de la vareniclina con estos efectos secundarios no es algo nuevo. La alarma ya surgió en 2007, un año después de su aprobación, y recientemente se ha prohibido su uso en pilotos y controladores aéreos. Sin embargo, ahora la FDA da un paso más e incluye en el mismo saco al medicamento Zyban. En principio, los investigadores de la Agencia habían elegido este fármaco para que sirviera de comparación a Chantix, pero observaron "que los efectos secundarios eran similares para ambos productos".

Dado que estos productos no contienen nicotina, los cambios de comportamiento de los usuarios pueden deberse a la falta de esta sustancia, explican desde la FDA. Una idea que comparten las farmacéuticas, que han manifestado en la prensa estadounidense que no existen evidencias de que sean las medicinas las que provoquen estos síntomas. De hecho, como explican a elmundo.es desde Pfizer España, "estas advertencias no implican que exista una relación causa-efecto, sino simplemente que hay que estar alerta".

Precisamente para tratar de aclarar el tema, la Agencia ha pedido tanto a Glaxo como a Pfizer que realicen ensayos clínicos que determinen cuáles son los efectos secundarios de sus productos y cómo son de graves.
Sin aplicación en España

"Nosotros ya incluíamos esa información. Lo único que ahora tendremos que hacerlo dentro de un recuadro negro, como pide la FDA", dice Pfizer, que señala que "en España de momento no tiene aplicación, porque aquí nos regimos por lo que dice la EMEA (la Agencia Europea del Medicamento) y, de momento, no se ha pronunciado".

Desde la aprobación de la vareniclina en 2006, la FDA ha registrado 98 suicidios y 188 intentos entre personas que tomaban el fármaco, mientras que en los consumidores de bupropion se han dado 14 suicidios y 17 intentos. No obstante, las autoridades explican que no se trata de que uno sea más peligroso que otro, sino de que está mucho más implantado en el mercado.

"El objetivo de esta medida no es que las personas que intentan abandonar el tabaco dejen de tomar estos fármacos, que son eficaces, sino simplemente que estén atentos a posibles efectos secundarios", ha matizado en una rueda de prensa Curt Rosebraugh, director de la Oficina de Evaluación de medicamentos de la FDA.

Debido a estos mensajes de alerta sobre los posibles riesgos de la vareniclina, las ventas del fármaco bajaron un 30% en 2008 respecto a las del año anterior.